martes 19 de febrero de 2008

Controversia en la Cantera Nacional.

Actualmente existe un debate abierto sobre una elevada importación de jugadores extranjeros en los equipos de formación ¿Mejora nuestro baloncesto nacional? ¿Es bueno que se dé esa circunstancia? La respuesta que lanzamos al aire es la siguiente: ¿Por qué no?

En nuestro país, tendemos a pensar la facilidad de poder perder las cosas, y no nos convencen los cambios. Los mismos problemas o dificultades que hay en la vida social sesgan la opinión del público y aficionado de éste deporte. Posiblemente las soluciones es ser críticos con lo que pensamos y no conformarnos con lo que hay, pero tampoco debemos de evitar ciertas novedades.

Los jugadores de otros países, vienen cada vez más a menudo, especialmente los de origen africano (Senegal) y también estados que antiguamente componían la antigua Yugoslavia (Bosnia, Croacia y Serbia), sin tampoco descartar otros países importantes. Estos jugadores suelen ofrecer nuevas fronteras y oportunidades de juego que, posiblemente sin ellos, apenas podríamos presenciar en nuestro país. Muchos son con unas características: gran físico, versatilidad, altura y una técnica depurada, pero afortunadamente para nosotros, el baloncesto no es sólo eso. Una queja que hay en algunos sectores, es que aceptando estos jugadores, perdemos otros, aquellos que han sido más representativos en la historia baloncestísticamente de nuestro país. Si hay dos palabras que identifican la identidad de nuestro juego, son las siguientes: compromiso y sacrificio.

Estas dos palabras definen al tipo de jugador que más en riesgo está. Salvo ciertos momentos puntuales de nuestra historia, nunca hemos destacado por tener unos jugadores extraordinariamente altos (especialmente en posiciones más pequeñas), en cambio si hemos tenido una gran cantidad de “gladiadores” que se dejaron la piel en cada uno de los partidos disputados (Andrés Jiménez cuando jugaba de cuatro, Fernando Martín, Alfonso y Felipe Reyes, Jordi Trias, y el caso más actual de la cantera, Toni Vicens, entre otros muchos). Pero luego observamos los resultados, y nos damos cuenta que todo esfuerzo tiene sus recompensas, y que este tipo de jugador, acaba jugando entre físicos privilegiados y cualidades técnicas envidiables, pues ofrecen cosas nuevas al juego colectivo.

Posiblemente el fenómeno de la Cantera no lo tenga en cuenta mucha gente, y otros temen que los resultados vayan a cambiar ¿Por qué a peor? Siempre recordamos a uno de los principios de la teoría económica capitalista para explicar dicho fenómeno, dejando el destino en el propio mercado y regulado por la fuerte competencia del mismo. Cuanta haya una mayor competitividad mejor será el producto que se vende en el mercado. Algunos cuando lean esto pensarán “es que los jugadores no son números”, y en ello estoy de acuerdo, pero hay que tener en cuenta que ambos mundos buscan un mismo fin: la mejora de los resultados. Por esa regla, cuando más jugador extranjero haya, mejor para el jugador nacional. Deberá de competir con jugadores con una gran cantidad de recursos, y ello puede provocar mejoras en su juego y saldrá mejor parado. Además, el nivel nacional es muy bueno y no debemos de tener miedo a perderlo.

Afortunadamente para los que escribimos en el mundo de la cantera, es un mundo cada vez más famoso. 3 factores influyeron directamente en éste fenómeno: la importancia del Draft en la liga de la NBA, el enorme trabajo de la FEB y su trabajo aún en aumento, y los grandes resultados obtenidos en categorías inferiores (Mundial de Lisboa y otros fenómenos). Además, si tendemos más en cuenta la historia baloncestísticamente de nuestro país, debemos de pensar que nuestros resultados han sido también gran responsabilidad de los jugadores extranjeros. Posiblemente quién dio una mayor visión de juego en nuestro país fue Clifford Luyk, posteriormente Wayne Brabender (los dos nacidos en EE UU y posteriormente nacionalizados). Ello produjo una gran cantidad de dinero obtenido y con ello una mejora en las infraestructuras de la cantera nacional. Primero llego la hegemonía del Real Madrid (Corbalán, Rullán, Iturriaga, Romay, etc.) y con el paso del tiempo a otros equipos, como el actual AXA Barcelona, la Penya y un poco más tarde el Estudiantes y demás equipos españoles.

Gracias al inicio del jugador extranjero y su ayuda, junto con la progresiva y aumento de la participación nacional, los resultados en el baloncesto español han ido mejorando hasta el punto que nos encontramos actualmente. Hubo una época de terror cuando no contaban a jugadores europeos como plaza de extranjero. Decían lo mismo que hacen en la cantera nacional, pero curiosamente los resultados fueron distintos: hasta hace poco, tener máximos anotadores y reboteadores en la ACB solo podían ser jugadores americanos y de otras nacionalidades, pero actualmente esas premisas se han roto. La competencia ha hecho madurar al jugador nacional.

Ahora pensamos en los jóvenes y nos da miedo, pero la realidad es otra. Actualmente, los mejores equipos de cantera tienen en sus filas entre el 10 y 30% de la plantilla con jugador extranjero, pero además se ha crecido el número de equipos en nuestro país en los últimos cinco años de forma espectacular. Mayor competencia, más ligas, más jugadores, y mejores resultados.

Conclusión, nuestra ansia es mucha, pero nuestro miedo es mayor. Los jugadores jóvenes de hoy en día nos demostrarán quién se equivoca y quién no. Éste fenómeno lleva ocurriendo varios años, y actualmente es cuando más se está hablando. Mientras tanto, en los dos últimos años somos uno de los referentes baloncestísticos a nivel mundial: 2006, 8 medallas, siendo el mejor equipo de Europa en conseguirlo. 2007, 2º después de Serbia (conseguimos unas 7 medallas). Todo ello gracias al convivir con el jugador extranjero. Tendremos que pensar que esto no es la vida real, es baloncesto, con unas reglas específicas y unos resultados determinados. Extenderlo más haya es un error, mientras tanto, nosotros somos los primeros que debemos de agradecer la incorporación del jugador extranjero.

1 comentarios:

Anónimo dijo...

Que bonito escribes!!!